¿Cómo descubrir mi vocación profesional?

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Algunas personas desde pequeños saben con claridad cuál es su vocación profesional; a otros les cuesta un poco más descubrirlo y necesitan desarrollar una serie de estrategias para ello.

Hoy te vamos a brindar algunas pautas para que puedas descubrir cuál es tu propósito laboral y cómo conseguirlo.

Toma de decisiones

En la vida tomamos muchas decisiones que acaban influyendo en nuestro futuro. Aunque no siempre acertamos en ellas, ello no es motivo para preocuparse.

A veces se acierta a la primera, pero tras un tiempo se decide cambiar de camino y eso también está bien. No puedes ponerte tanta presión sobre el futuro, porque este va cambiando igual que tú y quizás en tu camino haya más de una vocación.

Asimismo, cabe recordar que nunca es tarde para encontrar tu vocación profesional y el cambio puede motivarte a buscar algo nuevo que te apasione.

Cuando se piensa en el futuro, suelen influir en la elección de una profesión factores como la tradición familiar, las opciones profesionales, la posibilidad de crecer y tener un buen salario… Sin embargo, se debe considerar que para muchas profesiones del futuro aún no existen estudios ni profesionales seniors que nos puedan ayudar.

Por ello, en lugar de decantarte por algo que es ajeno a ti o no te satisface totalmente, debes estudiar y formarte en lo que te gusta, más allá de que considerar si luego ello te permitirá tener un gran salario o no. Los profesionales más jóvenes ahora priorizan más tener una vida equilibrada y disfrutar del tiempo libre que ganar mucho dinero haciendo algo que no les gusta.

¿Por qué te decimos esto? Principalmente porque muchas veces los caminos se bifurcan y hay gente que ha estudiado Administración y Finanzas y acaba trabajando en Marketing, psicólogos que se pasan a la rama de Recursos Humanos, etc.

El mundo da muchas vueltas y entre esas vueltas es importante saber qué quieres, de modo que así te dediques a trabajar para conseguirlo.

¿Cómo encontrar tu vocación profesional?

Luego de analizar lo cambiante que puede ser la vida, se presentaremos 5 pasos que te pueden ayudar a discernir cuál es tu vocación o propósito laboral.

1. Analiza tus habilidades

Es importante conocerte a ti mismo. ¿Cuáles son tus habilidades y puntos fuertes?

Si conoces en qué eres bueno, quizás sea más fácil relacionarlo con profesiones y estudios. Contar de antemano con estas habilidades puede ayudarte a sobresalir en tu objetivo.

A veces, el punto más fuerte que tienes no es el que te gusta, pero probablemente conocerlo te ayude a tomar el camino que deseas seguir.

Pongamos un ejemplo para que ello se comprenda mejor. Alguien puede tener habilidad para dibujar, pero no quiere ser artista ni ilustrador; lo que le apetece es dedicarse al cine y ser director. Esta habilidad con la que sobresale puede ser un punto a favor para crear los storytelling y también permite dar a conocer que es una persona bastante creativa.

Intenta conocerte y analizarte, escribiendo en una hoja de papel cuáles son tus habilidades y qué te gusta hacer con ello.

2. Un mundo de posibilidades

Cuando se piensa en vocación, hasta ahora se tenía un listado más o menos cerrado. Sin embargo, como hemos comentado, en menos de 20 años existirán muchas profesiones que hoy en día ni siquiera se conocen.

Por ejemplo, hace algunos años muchos padres se sorprendieron cuando sus hijos quisieron ser diseñadores de videojuegos.

Existen muchas posibilidades de desarrollar un trabajo y muchos caminos para llegar a él. Por ello, sé curioso, investiga y busca más allá. Quizás tu objetivo no sea estudiar una carrera, sino una formación profesional que con el paso del tiempo derivará en otra actividad.

3. Haz lo que tú quieras; el sueño es tuyo

Definir una vocación es una tarea difícil y llena de incertidumbre. Muchas veces te ves influenciado por familiares y amigos que te condicionan para que escojas algo que realmente no te va a hacer feliz.

En ese momento, debes ser “egoísta” y pensar en tu sueño, en lo que tú quieres y no en lo que los demás esperan de ti. Es fácil decirlo, pero difícil llevarlo a cabo.

Pasa lo mismo cuando se cambia de vocación en mitad de una carrera profesional, ya que la vida empuja a las personas a mantenerse en su misma situación. No obstante, si descubres que ello no te hace feliz y quieres probar cosas nuevas, no tengas miedo de hacerlo.

4. Test de orientación laboral

Es una herramienta que tienes a tu disposición para conocer a través de un cuestionario cuáles son tus gustos y preferencias.

Cuando se hayan analizado los datos, dichos test te proponen opciones profesionales que pueden asociarse con tu perfil. Son orientativos, así que la última palabra la tienes tú. Sin embargo, su uso puede ser un buen paso para aclarar qué te gusta hacer o cuáles son tus habilidades más desarrolladas.  

5. Contacto con profesionales del sector

Entablar conversaciones con gente que ya esté en el sector te puede ayudar a determinar si el trabajo realmente te gustará o no.

Asimismo, estos profesionales te pueden brindar enseñanzas que han obtenido a través de su experiencia en esa posición o profesión. Por ejemplo, pueden recomendarte algún curso específico que tú no tenías en mente, explicarte formas de obtener la experiencia que te permita analizar si te gusta dicha posición e incluso enseñarte cómo es su día a día.

Este paso tiene un objetivo similar a la revisión de las opiniones de los trabajadores y excolaboradores de una empresa realizada cuando se quiere entrar a trabajar en ella.

Adiós al miedo; el mundo es de los valientes

Sabemos que descubrir una vocación profesional es una decisión difícil y determinará ciertos aspectos de tu vida, pero ahora los empleos ya no son para toda la vida. En la actualidad, el crecimiento profesional va de la mano de la formación continua y también de los cambios.

Si escoges una vocación y al final no te acaba gustando, no te preocupes, pues quizás debas probar cosas nuevas y salir de tu zona de confort.

Nunca es tarde para cambiar de ocupación o trabajar en aquello que te gusta. Aunque siempre nos han dicho que la vocación es algo para toda la vida, ello a veces no es verdad, ya que depende de la persona, así como de la etapa en la que se encuentra.

Por ejemplo, a ti no te gusta lo mismo a los 18 años que a los 30 o a los 50; de modo que, si evolucionas como persona, probablemente esa evolución también se traduzca en un cambio laboral y una nueva vocación en el horizonte.

No te obsesiones con encontrar tu vocación, pues ello a veces se llega a conocer tras experimentar, luego de varios fallos y aciertos. Desarrolla los cinco pasos anteriores y opta por estudiar aquello que te apasione. El futuro laboral es cambiante y quizás aún no haya surgido la profesión a la que te vas a dedicar dentro de 10 años.

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