¡No puedo más con mi jefe! ¿Es el momento de cambiar de empleo?

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Cada vez te cuesta más ir a trabajar, consideras que tienes una buena jornada si no debes hablar con tu jefe, sientes un gran asfixio solamente de pensar que debes ir a una reunión. “¡No puedo más con mi jefe!”, piensas a diario.

Es el momento de cambiar de empleo, de volver a disfrutar de tu trabajo, de dar lo mejor de ti mismo y de sentir otra vez que encajas en la empresa y con los valores que promueve.

Ha llegado el momento; la situación es insoportable

Quizás en ti surjan sentimientos encontrados al pensar en ello. Te siguen gustando tu trabajo y tus compañeros; pero soportar un mal liderazgo afecta tu salud mental.

Existe una frase muy conocida: “Los empleados no dejan a la empresa, sino a los malos jefes”.

Debido a la pandemia y la crisis económica, dejar el trabajo y pensar en buscar uno nuevo no parece una buena opción.

Sin embargo, quizás soportar un mal liderazgo diariamente acabe afectando tu salud física y mental. El estrés o la ansiedad son mecanismos de defensa, pero no se pueden perpetuar en el tiempo. Cuando ello sucede, es el momento de pensar firmemente en un cambio.

¿Cómo detectar a un mal jefe?

Ser líder es una habilidad que se aprende y se trabaja. Ser un mal jefe no implica ser una mala persona, sino que no se ha desarrollado la habilidad de gestionar equipos y coordinar tareas.

Según un estudio, solo una de cada 10 personas posee una habilidad innata para el liderazgo; el resto debe trabajar en ello para sobresalir en dicha tarea.

A continuación, te presentamos algunas señales que identifican a un mal jefe:

  • Culpa de los errores a los integrantes del equipo. Si se centra en señalar este error y determinar quién lo cometió en lugar de solucionarlo, está poniendo en relieve su incapacidad para asumir errores y seguir adelante.
  • Nunca felicita al equipo. El reconocimiento es uno de los grandes problemas que afectan a la retención del talento. Un buen líder brinda reconocimiento en público y está orgulloso del equipo que tiene.
  • Se toma los comentarios o el feedback de forma personal. Este error es muy común y también suele presentarse entre algunos colaboradores. A veces señalar mejoras no representa un ataque personal, sino simplemente una forma de avanzar y mejorar.
  • No sabe delegar. Quiere estar pendiente de todas las tareas y revisando todos los procedimientos. Esta actitud se conoce como micromanagement. Ello origina que el equipo no pueda avanzar ni sea independiente.
  • Trabaja siempre más allá del horario y también involucra al equipo en ello. Para este tipo de jefe, no existen los descansos ni el horario laboral; está siempre conectado y espera lo mismo de sus colaboradores.
  • Insinúa que deberías estar agradecido por tener un trabajo. Ello le sirve para justificar las malas condiciones y las deficiencias de su liderazgo. Sin embargo, esa es una argumentación muy pobre y lo deja en evidencia como un mal jefe.
  • Hace muchas promesas que nunca cumple. Esta es una forma de contentar al equipo a corto plazo, pero luego la decepción puede ser mayor al comprobar que ya no creemos en su palabra.
  • Brinda poca información o no comunica lo que quiere. Carece de una habilidad muy importante: la comunicación. Es importante que un buen jefe sepa manifestar lo que necesita de forma clara y adaptada a cada interlocutor. Quizás brinda indicaciones vagas y luego no está contento con el resultado. Cuando ello sucede, es necesario indicarle que se necesitan instrucciones precisas para ejecutarlas adecuadamente.
  • No tiene en cuenta tus horas libres o tus vacaciones. En este 2021, el derecho a la desconexión ha puesto en relieve la necesidad de abstenerse de contactar a alguien cuando no está trabajando.
  • No acepta otros puntos de vista o no permite el intercambio de opiniones.
  • Tiene colaboradores favoritos y no ofrece un trato igualitario a todos los miembros.

En definitiva, “un mal jefe no solamente pondrá en peligro el crecimiento de tu carrera, sino que también tendrá un impacto negativo en tu vida personal”, asegura Lynn Taylor, autora y asesora de liderazgo, en una entrevista a Business Insider.

Cambio de trabajo

Sabemos que la mayoría de los profesionales permanecen más de un año en situaciones como la descrita en el apartado anterior, pensando que esa realidad mejorará o cambiará.

Debido a que ese es un tema que le compete a ti y a tu jefe, resulta necesario explicarle cómo te sientes y qué necesitas. Por su parte, él o ella debe estar predispuesto a escuchar tu opinión e intentar modificar sus conductas que puedan ser dañinas para los objetivos del equipo.

Si aún así la situación no mejora, es el momento de cambiar de trabajo y buscar nuevos retos, para poder terminar esa relación tóxica que se ha generado.

Te recomendamos reflexionar y determinar qué buscas en un trabajo, cómo quieres que sea el líder que te contrate y cuáles características laborales son imprescindibles y cuáles deseables.

Es necesario que sepas lo que buscas en un jefe para que durante la entrevista de trabajo plantees preguntas relacionadas con ello. Asimismo, es importante que en dicha entrevista no demuestres una actitud de crítica constante al referirte a tu anterior líder.

Revisa los consejos sobre cómo responder lo siguiente: ¿Por qué cambiaste de empleo? ¿No te gustaba tu jefe?, ¿por qué? Además, practica respuestas en las que expreses la verdad, pero sin demostrar una actitud de desprecio hacia otros.

Es necesario hacer un ejercicio contigo mismo para “sanar” las heridas que ha dejado un mal liderazgo. Si es que no has dedicado tiempo a reflexionar sobre ello, puede ser muy difícil empezar a construir una crítica constructiva sobre lo aprendido de ese jefe.

Aunque parezca difícil, de las situaciones complicadas suelen aprenderse muchas lecciones; además, a partir de ellas quedan grabadas en la memoria conductas y habilidades que no se pensaba que se desarrollarían.

Cuando tu situación laboral se vuelve insostenible o los lunes ya no quieres ir a trabajar, es el momento de actualizar tu currículum y empezar a buscar empleo en CompuTrabajo.

Que el miedo a lo desconocido y la incertidumbre por la coyuntura no te obliguen a permanecer en un lugar en el cual no eres feliz. El trabajo que quieres te está esperando.

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