Planifica tu carrera para llegar más lejos

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Elaborar un plan de carrera nos permite trazar nuestras metas, analizar cómo alcanzarlas y obtener el éxito profesional gracias a la autorrealización.

Hemos tenido el gusto de contar con Juan Manuel Juárez Letechipia, coach y speaker internacional experto en liderazgo, como invitado en una de nuestras charlas interactivas de CompuTrabajo. Juárez nos ha compartido qué dimensiones debemos tener en cuenta para planificar una buena carrera que nos lleve al éxito profesional, recalcando que este es diferente para cada persona.

Es importante pensar a largo plazo en tu carrera profesional, porque parte de la felicidad también radica en el hecho de disfrutar del empleo y funciones que desarrollas. El plan de carrera es un esqueleto que te permite identificar y aprovechar todos los recursos para alcanzar esa meta que tienes en mente.

El trabajo debe ser resultado de hacer todo aquello que te mueve y te apasiona, así como de las habilidades y aptitudes que posees para realizar esa función con éxito.

¿Qué te mueve? ¿Qué priorizas? ¿Qué profesión quieres ejercer? ¿Cuál quieres que sea el objetivo de tu trabajo? ¿Cómo encajan tu familia y amigos en tu plan de vida?

El desarrollo profesional va más allá de tener un cargo. Se relaciona con la capacidad de crecer, ir adquiriendo conocimientos, poner en práctica lo aprendido… Para ello, debes considerar los siguientes puntos:

Transformación para redirigirnos

A veces nos encontramos en situaciones de las que nos cuesta salir. Por ello, a continuación plantearemos tres escenarios y presentaremos las recomendaciones del experto Juárez para salir de la parálisis que estas circunstancias nos puedan provocan.

1. Todo me sale mal y no me gusta lo que hago

Esta situación se produce de forma habitual en aquellos profesionales que no cuentan con un plan de carrera o no tienen unos objetivos fijados. Asimismo, se presenta con regularidad en aquellos que solamente trabajan por dinero.

Según Juárez, si siempre trabajas por las mismas razones, llegará un momento en el que pensarás -independientemente de la empresa o el cargo- que lo que te pagan no es suficiente por tu esfuerzo y tiempo invertidos.

Este planteamiento del trabajo a corto plazo provoca insatisfacción y cansancio. Además, tiende a convertirse en un síndrome de burnout, y genera malestar y depresión desde el domingo por la noche.

La monotonía nos agota, siempre y cuando no tengamos un plan a largo plazo. No obstante, el trabajo se valora de manera diferente si tienes una meta por la cual cada día estés luchando para acercarte un poco más a ella.

2. Síndrome del impostor y la importancia de la suerte

Algunos profesionales creen que cuentan con su trabajo o responsabilidad porque han tenido suerte. Cabe recordar que cuanto más trabajas, más suerte tienes.

Es decir, a veces la suerte se debe al esfuerzo y trabajo que se ha realizado. Quizás estar en el lugar indicado te dé ventaja, pero estar allí es una muestra de que te has movido y has luchado por ello.

Juárez advierte acerca de las creencias limitantes que a veces nos dificultan ver el panorama laboral completo. Además, añade que nosotros mismos podemos ser nuestros saboteadores y provocar que nos estanquemos laboralmente porque no podemos superar esas creencias.

Hay gente que se permite experimentar relaciones tóxicas porque asumen que esa es la mejor oportunidad que van a encontrar. Lo mismo sucede en el trabajo: a veces mantenemos el puesto porque pensamos que no encontraremos nada mejor.

En este caso, un gran aliado es la vocación. Cada persona tiene un “diseño genético” o predisposición para realizar ciertas tareas. Si lo ignoramos, podemos sufrir; no obstante, si lo seguimos y trabajamos, entonces generalmente será más fácil encontrar la felicidad laboral.

“La vocación es más importante que la suerte”

Juan Manuel Juárez Letechipia, coach y speaker internacional

Consejo: busca un trabajo que realmente te guste, que se adapte a tu vida y a tus necesidades actuales.

3. Buscas crecer, pero en tu empresa no existe esa posibilidad

Actualmente aún existen empresas que no tienen un plan de carrera interno para sus colaboradores.

En este caso, puedes hablar con tu superior para saber si es posible trazarlo; de lo contrario, es el momento de buscar tu crecimiento en otro lugar.

¿Qué te puede motivar para cambiar de trabajo?

Hemos hablado anteriormente sobre indicadores que te pueden mostrar que es el momento de un cambio laboral.

Sin embargo, también existen motivadores artificiales que nos impulsan a cambiar; pero nos pueden mostrar que debemos realizar un trabajo de autoconocimiento para no caer en los mismos hábitos de antes.

Motivadores artificiales:

  • Necesito más dinero: pensar que únicamente el dinero te dará más felicidad no suele ser el mejor argumento; al contrario, suele ser el error más común. A la larga, te puedes arrepentir, porque el trabajo no solamente implica el sueldo, sino también el ambiente laboral, balance de vida, responsabilidades…
  • Cansancio o sensación de estancarse: la renovación de tu desempeño depende más de ti que de otros. Piensa en como ir mejorando tu área y aporta nuevas ideas para implantarlas.
  • Trabajo muchas horas: analiza por qué laboras tanto tiempo al día. Determina si ese aumento de las horas se debe a pretextos de improductividad o a la imposibilidad de establecer límites para poder desconectarte. Ello puede ser una señal de ser adicto al trabajo y seguirás desempeñándote así, aunque cambies de empleo.
  • Mejor balance de vida: quizás el problema esté en la forma de gestionar tu salud mental, estrés y tiempo con tu familia; y talvez el problema no radique tanto en la empresa.

En conclusión, debes ser responsable de tus acciones y hábitos. Si como profesional tienes una relación tóxica con tu trabajo, debes solucionar ello para poder avanzar en tu carrera sin repetir los errores que se han comentado anteriormente.

El miedo al cambio

Sentir miedo es válido, según afirma el experto Juárez; pero lo que hacemos con él es lo que marca la diferencia. Tenemos dos opciones: o avanzamos y aprendemos de él, o nos sentimos petrificados y frenamos nuestra capacidad de crecimiento.

Si quieres cambiar de trabajo, más allá de pensar en la empresa, lo primero que debes analizar para prepararte emocional e intelectualmente es dónde quieres crecer. Los trabajos más operativos también te pueden permitir crecer. Ello depende de tus metas, necesidades de conocimiento y experiencia actuales.

¿Qué personalidad tienes y qué empresa puede poseer tus mismos valores? Los valores determinan en qué puedes ser bueno y si encajarás en una compañía.

No hay lugares buenos o malos; solamente existe gente que encaja en unos ambientes, pero en otros no.

Según Juárez, “agarrar el empleo que caiga” es un pensamiento a corto plazo. Aunque estés desempleado y tengas una necesidad concreta, trabajar en algo que no te guste o no encaje contigo originará que a la larga vuelvas a estar en tu situación actual.

Por otro lado, la manera de reclutar ha cambiado en las empresas. Las organizaciones se han adaptado a los tiempos actuales y han digitalizado ese proceso.

“Haz lo que te gusta; todo lo demás va llegando solo”

5 pasos para diseñar un buen plan

Aunque es importante tener un buen plan de carrera, recuerda que ello forma parte de tu plan de vida.

1. Organiza las 6 dimensiones de tu plan de vida. Un plan de vida consta de 6 dimensiones: plan académico, plan de carrera, plan familiar, salud, finanzas personales y el plano espiritual (cuál es tu misión en la vida, cómo estás conectado con el entorno y otros seres vivos).

Todas esas dimensiones están conectadas e influyen en tu felicidad. Cada vez que cumples un objetivo, debes pensar en el siguiente.

Para tener éxito y sentirte pleno laboral y personalmente, debes planificar en detalle cada una de esas seis dimensiones.

2. Definir con claridad qué es el éxito para ti. Poniendo el foco ya en el plan de carrera, si defines bien qué es el éxito para ti, seguramente su consecución será más fácil.

Muchas personas se miden o comparan con lo que los otros esperan de ellas. Sin embargo, solamente uno mismo puede saber lo que le hace feliz y lo que implica haber triunfado.

Hay muchos profesionales que realizan de forma constante análisis y planean un cambio, pero nunca lo concretan porque consideran que no es el momento adecuado. En este caso, se debe dar un salto al vacío, así como calcular el dinero necesario para sobrevivir un tiempo mientras se está en la etapa de transición.

3. Analiza los siguientes 4 elementos para determinar si el empleo y la empresa son convenientes para tu plan de carrera: cuál es la cultura de la organización, indagando sobre las personas que trabajan allí, la distancia y tiempo del traslado, la proyección que tiene tu puesto y la oferta económica (+25-30% de lo que estás ganando actualmente). El cambio es una buena idea solamente si se presentan 3 o 4 de esos elementos.

4. Verifica tus motivadores, analiza que no estés cambiando por los motivadores artificiales que se han comentado antes. Si cambias de empleo porque no soportas a tu jefe, quizás el siguiente sea peor. De otra parte, existen empresas que te convienen como plan de carrera y deberás adaptarte al ambiente para poder crecer.

5. Busca la nueva versión de ti mismo. Renuévate, porque si no lo haces vas perdiendo valor.  Debes seguir siendo atractivo para ser competitivo en el mercado. Las habilidades interpersonales cada vez tienen más peso en las candidaturas.

Ahora que ya conoces qué debes tener en cuenta, cómo analizar tus experiencias pasadas y qué debes buscar en un empleo, es el momento del cambio.

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