Aumenta el síndrome burnout debido al COVID-19. ¿Qué es y cómo evitarlo?

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El estrés, la presión social, la autoexigencia… El mundo laboral está causando la aparición de nuevos riesgos psicosociales relacionados en gran medida con el estrés laboral crónico.

El trabajo en remoto o la ausencia de trabajo durante meses también han afectado a los colaboradores. Se estima que trabajar desde casa ha supuesto un aumento de la jornada laboral en más de dos horas diarias, según datos del servicio NordVPN, y la exigencia con la empresa ha aumentado.

La necesidad de responder una llamada o un mensaje fuera del horario laboral se ha instaurado como un mantra y ha dificultado la desconexión del colaborador de sus tareas diarias.

Mantener el ritmo y el optimismo en tiempos de incertidumbre ha pasado factura a los colaboradores y ha podido influir en la aparición del síndrome burnout.

La Organización Mundial de la Salud ya reconoce en su Clasificación Internacional de Enfermedades de desgaste profesional el estrés o el síndrome burnout, también conocido como “síndrome del trabajador quemado”.

Este síndrome afecta a más del 30% de los colaboradores y es uno de los principales motivos de las bajas laborales.

¿Cómo afecta el síndrome a la empresa?

Los colaboradores estresados son un 60% menos productivos que quienes gozan de un buen bienestar emocional.

El síndrome burnout es una respuesta psicológica que se caracteriza por un deterioro cognitivo-afectivo que produce conductas negativas y comportamientos fríos, indiferentes y cínicos. Es la respuesta extrema al estrés crónico originado en el contexto laboral.

Este síndrome no solo disminuye la capacidad de atención del colaborador, sino también supone que sus comentarios y actitudes afecten al resto del grupo de trabajo.

Si un colaborador lo sufre, puede continuar trabajando; pero su motivación y resultados disminuirán considerablemente. Actualmente ya no se considera que si alguien está “quemado” con su trabajo el problema es suyo. Desde hace 5 años, se reconoce que parte de esa desmotivación puede deberse al comportamiento de la empresa y de sus líderes.

Se detectó por primera vez en 1969, al comprobar un extraño comportamiento en algunos oficiales de Policía. Presentaban cansancio emocional, despersonalización y una menor realización personal que cuando habían empezado.

Detecta el síndrome en tus colaboradores

Es importante que los compañeros y el departamento de Recursos Humanos estén al tanto de los síntomas para evitar que un colaborador sufra dicho síndrome o que se transmita a una parte de la plantilla.

Incluso en la distancia, es posible detectar que el colaborador está sufriendo este tipo de estrés. Algunas organizaciones han usado tests para ir midiendo cómo se sentían los trabajadores durante la pandemia. Dicha evaluación no solo era física, sino que también analizaban su estado anímico y las repercusiones de conciliar vida familiar y laboral en un mismo espacio.

Un estudio reciente de CompuTrabajo en empresas peruanas destaca que la mayoría de las compañías han realizado seguimiento del bienestar emocional de sus colaboradores. Durante la pandemia, muchas empresas han decidido mantener o aumentar el contacto con ellos para minimizar los posibles riesgos psicosociales en sus plantillas.

De todos modos, es importante conocer las fases y los síntomas para evitar que el trastorno vaya a más y se expanda por la organización.

Fases del síndrome

  • Alta energía aspiracional: el colaborador tiene grandes aspiraciones en su vida laboral y quiere escalar posiciones rápidamente. Es inconformista.
  • Expectativas no cumplidas: cuando sus expectativas no se cumplen, empieza la frustración.
  • Problemas emocionales: la situación provoca en la persona sensación de tristeza y deriva en otros problemas emocionales.
  • Frustración: cada vez la persona es menos productiva porque tiene menos ilusión en realizar su trabajo.
  • Colapso físico y mental: el cuerpo y la mente dicen basta.

Síntomas:

  • Agotamiento emocional y físico: la persona siente que no puede dar más de sí misma.
  • Sentimientos negativos hacia todo su entorno laboral.
  • Sentimiento de insatisfacción con sus resultados, se evalúa negativamente.

¿Cómo puedo prevenirlo?

Es una tarea difícil, pero la organización puede ayudar a reducir el estrés y la frustración.

Es importante que, a nivel organizativo, se evalúen los riesgos y se modifiquen las condiciones que propician la aparición de este síndrome.

La cultura organizativa y el trato con los líderes puede ser un buen punto de partida para acabar con ese clima de estrés.

Una encuesta de McKinsey dio como resultado que el 67% de los encuestados afirmó que el reconocimiento de los gerentes es un gran motivador, porque la interacción personal con el superior directo crea cercanía y confianza, lo que se traduce en un mayor compromiso por parte del colaborador.

Así entonces la forma de comunicarse y relacionarse con los líderes de la organización puede ser motivo de este desalineamiento con la empresa y con la motivación que tenía el profesional cuando aceptó el empleo.

A nivel interpersonal, deben fortalecerse los vínculos entre compañeros y crear un clima laboral adecuado.

En este sentido, las acciones para hacer equipo son de suma importancia. La empresa debe facilitar espacios y actividades para fomentar un ambiente sano y productivo.

Y para prevenirlo a nivel individual, la organización puede realizar programas de formación continua y reciclar conceptos a fin de conseguir una nueva orientación profesional.

En este sentido, cabe destacar la siguiente información de Deloitte: el 57% de la plantilla a escala mundial cree que no tiene oportunidades de promoción dentro de su actual empresa, lo que en definitiva es una invitación a que el mejor talento abandone la organización.

El síndrome del “trabajador quemado” llega tras varios meses en los que el profesional no se siente bien, por el ambiente o por no tener oportunidades de crecimiento.

Actividades para hacerle frente

Si compruebas que tus colaboradores sufren de algún modo, habilita un espacio seguro en el que puedan hablar sobre ello.

Realiza test o seguimiento individualizado para ver cómo evoluciona dicho síndrome, no solo durante el periodo de incertidumbre. Este seguimiento puede ser la diferencia entre contar con empleados motivados y solamente tener gente que trabaja para ti.

Promociona el ejercicio físico, la meditación y ayuda a los líderes a establecer relaciones de confianza con cada uno de los profesionales que forman parte del equipo.

Cualquier acción se verá recompensada con la retención de talento y la motivación de los trabajadores. Toda experiencia cuenta, también la de tus empleados, a la hora de atraer talento a tu empresa.

Un comentario sobre “Aumenta el síndrome burnout debido al COVID-19. ¿Qué es y cómo evitarlo?”

  1. Muchísimas gracias por esta invaluable información, la cuál es una realidad y debemos estarnos monitoreando continuamente en pros de mejorar las relaciones humanas y ayudarnos entre si, haciéndonos ver lo importantes que somos como individuos.

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